Un ataque de pánico o ansiedad es sentirse despojado de todo, absolutamente todo, menodel alma que está por morir dentro de segundos. Hay momentos o pensamientos que evocamos que nos quiebran y nunca será posible de explicar en palabras el sentimiento hasta vivir como es disociarse de la realidad y ser incapaz de actuar en el mundo aunque estés allí, ver todo acabándose, tener el potencial de hacer cualquier cosa para detenerlo sin poder utilizarlo.
Estar allí es una sensación de pánico donde tú mismo no eres capaz de lograr ni una sola acción o pensamiento más que generar más miedo en ti mismo.
La fragilidad de la mente es tenebrosa pero es una gran ventana hacia comprender qué son realmente las experiencias dentro de la realida, qué frágil es la percepción y cómo es que damos todo por sentado, por hecho.
Si en algo puede contribuir esta reflexión, alguna vez en un ataque de ansiedad, cuando la respiraciones profundas no funcionaban y la idea de nunca salir de ese sentimiento y que se convirtiese en una disociación permanente, pensé ¿Cuántas veces alguien ha pasado por esto debido a una experiencia aterradora, desgarradora e imposible de vivir para el alma, que fulmina el alma pero el cuerpo no se muere de eso, y alguien sobrevive? Grandes guerras, terremotos, violaciones en masa en una ciudad tomada por grupos violentos, la pérdida de un ser querido frente a tus ojos. Experiencias que nunca experimentaremos pero que nos hacen admirar el temple y la capacidad del alma para resucitarse y regresar al cuerpo.
¿Cómo superar una situación de pánico, una idea o experiencia que te persigue y que te destruye la percepción hasta que sientes que no puedes controlar nada?
Pensé en ese momento, ¿cuántas personas estarían para poyarme, cuántas veces alguien me ha dado la mano a cambio, cuántas veces un extraño te ayudo a cargar con algo que no podías, te saludó con una sonrisa aunque en su día una experiencia lo hubiera tenido destruido? Retomar el control de la situación es una forma de agradecer cada gesto de aprecio, empatía y ayuda sincera que alguien te ha brindado.
Retomar el control de la situación, me sirvió pensarlo así, es mostrar admiración y agradecer a todas esas personas que resuciaron su alma de una experiencia traumática, para elegir vivir participando en este mundo aunque situaciones de injusticia y daño inverosímil se les presentaron. Decidieron seguir, creer que vale la pena sobreponerse a situaciones como esas donde ya no significa nada ser parte de un mundo donde experiencias así pueden ser reales.
Y piensa, ¿cómo logró alguien sobreponerse a ello, cómo regresar de algo así? Si alguna vez alguien logró hacer algo así, es una lección de fuerza y preguntarse, ¿cómo me voy a sobreponer antes la realidad, tan cruda como quiera que sea?
Así, con temple, mirando la escala de las situaciones ajenas. Un ataque de pánico nos pone frente a la frágilidad y los límites infinitos de las miles de vertientes del caos que puede ser cualquier situación.
Es mi técnica, me ha funcionado más que cualquier ejercicio de respiración, ha sido mi manera de resucitar el alma de un lugar donde uno no cree,por segundos que son horas o años, que pueda salir.
Cada gesto constructivo y sincero es un segundo más alejado de ese vacío paralizante que es un ataque de pánico.
Gracias a cada persona que tuvo alguno en cada momento de mi vida, así es cómo uno se alimenta para sobreponerse a los embates de la fragilidad con que podemos llegar a ver la realidad.
Y si se va,
pedile que deje la puerta abierta.
Apagá la música,
escuchá el silencio,
y susurrá: “Gracias por haber venido”
Dance-dance (vía Made by @DANCINGINOUTERSPAC on PHHHOTO®)
(Source: vrtoglavicazanosa, via intothewaves)
Daniel Buren, Des reflets, des éclats et quelques autres choses aussi, 2005
(via contemporary-art-blog)
Refugios amarillos y no verdes.
El amarillo y el azul hacen el verde, un color que invita a andar. Para Akram no había azul cerca. El unico azul que se interpuso para abrirle el paso fue el mar.
Un barrio de Alepo donde el amarillo solo se ve en camisetas roidas y en destellos de granadas que se asoman en el horizonte o, a veces, en primer plano.
Hasta ahora, el amarillo y el azul no se han de mezclar para dar el paso, tampoco se han mezclado para ser libres, para andar.
—Denisse Santiago
Fugazzi
(Source: pinterest.com, via inunomimi)
(Source: dancing-in-outer-space)
Hmmm-boom-boom.
(Source: city-broken, via to-young)
Putrefaction.
(Source: camilocadenareyes)



